EDUCACIÓN CANINA “EN POSITIVO” Y “SIN CASTIGOS”

EDUCACIÓN CANINA “EN POSITIVO” Y “SIN CASTIGOS”

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Partimos de la idea de que la socialización del perro, desde muy joven, es de gran importancia. Los cachorros tienen que jugar y relacionarse en grupo. Normalmente, a partir de los dos meses y medio de edad, que ya tienen parte de sus vacunas puestas, podemos empezar a socializarlos con diferentes tipos de ambientes, personas, animales… Exponiendo siempre gradualmente y de forma positiva a los nuevos estímulos que formarán parte de su vida a partir de ahora.

 

La educación en positivo consiste en motivar y reforzar utilizando premios, desterrando los castigos y usando la paciencia y la constancia. Se comienza desde cachorros, para fijar así en el perro, desde joven, la acción “estímulo-respuesta”, y evitar problemas futuros de conducta.

 

Con la educación en positivo conseguiremos resultados más satisfactorios ya que nuestro perro realizará las tareas con agrado y no por obligación.

 

 

Estos son los pilares de la educación en positivo:

 

-Premiar al perro cuando hace las cosas bien, ofreciéndoles algo que sepamos que les guste mucho, como puede ser una chuche, una caricia, juego…

 

-Reforzar el comportamiento adecuado, dando un estímulo extra cuando obedecen y se portan bien.

 

-Ser muy constantes y no educar de forma intermitente, para tener así una buena respuesta.

 

-Cuando tengamos que corregir una conducta inapropiada, lo haremos de forma verbal y sin irritación.

 

-No saturar al perro con demasiadas tareas a la vez que puedan confundirlo y entorpezcan su aprendizaje.

 

 

Algunos ejemplos prácticos:

 

-Si al llegar a casa, nuestro perro ha mordido y destrozado algún mueble, sofá, cojín… no le riñas, y cada vez que llegues a casa y no haya roto nada, le premiarás y felicitarás (refuerzo).

 

-Si estamos en casa con el perro, con comida a su alcance, pero no la roba, también premiaremos su actitud (refuerzo).

 

Gracias a la educación en positivo reforzaremos un vínculo especial con nuestra mascota y ganaremos un amigo siempre fiel. Si hay una cosa que nadie ha podido nunca comprar con dinero es el movimiento de la cola de un perro.

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